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jueves, 28 de mayo de 2015

Poemas en la Revista Almiar (Margen Cero).



Queridos amigos: la Revista Almiar (Margen Cero) de Madrid, en su versión online, ha publicado tres poemas de mi autoría bajo el título "Desnudo sobre la hierba". Este breve conjunto es recopilatorio de trabajos ya publicados durante los dos últimos años.
Si desean ver la publicación, visiten el siguiente enlace: http://www.margencero.com/almiar/desnudo/
De igual forma, por favor, difundan atentamente el enlace entre sus contactos y redes sociales
Un abrazo enorme y gracias a todos por sus lecturas!

martes, 27 de enero de 2015

Basura. (El hombre horadado, 2013)



Pequeños fragmentos de vida entran, de vez en cuando, a través de las ventanas.
No son más que envoltorios sacudiéndose, más que tierra reunida. No es más que un olvido invencible
y violonchelos muriéndose de pena.

Imposible es una tarde que derrocha llanto con tu olor.
Raíces por toda la tierra observan poses de menstruación fúnebre, y hojas sin nombres.

Pequeñas abundancias de otros tiempos penetran, de vez en cuando, en mi corazón.
No son más que sombras del mundo, escurriéndose, más que piel y orgullo y amor en completa inercia
junto a unos ojos secos en el crepúsculo, cayendo, y cayendo con oscuras botas de la noche.

domingo, 4 de enero de 2015

Fatamorgana. (El hombre horadado, Editorial Rove, 2013)



Suprimido ser,
distante,
similares a los ladridos ásperos y averiados de un perro antes de morir, tristemente transparentes,
inconstante,
como una carne deshecha por la luz, o por arañas sin ningún encanto o como uvas mordidas por el sexo,
sediento ser,
cobarde, doliente, como una higuera concibiendo a gritos el invierno;
nadie sabe quién eres,
y caes,
y ruedas junto a mi nombre sin poder definirlo, recopilando el amor sin tocarlo,
infructuosamente,
como no se logra precisar el espanto y los mataderos de cisnes.
Lleno de dientes oscuros, de seducción infecunda,
de zorzales varados,
tulipanes
calientes,
cruzas el alma de un socavón, y partes en úteros las flores,
y eres la distancia del mundo.
Abandonado, te pareces a una simple calle ciega, débil, y correteas con tus párpados sus cenizas,
abandonado,
juegas a no ser nada,
extenuado de trajes sin medida, y joyas a lo alto de las iglesias,
el sexo que se abre sin piernas, flotando,
desintegrándose
con orgasmos de ángeles descoloridos, consumiéndose igual un arcoíris en un rincón
roto,
y las primeras raíces que amanecen en las abejas, después de una noche redonda,
anudan las arboledas secas,
y te pareces a esa preciosa imagen del mundo, al polen grueso de mis pensamientos,
a la claridad de las piedras,
a la sangre de las hojas.

Muslos con actitud de tijeras cortan la aurora:
otro amor,
una cama diferente,
y la noche se desangra desde dentro.
Secreto y herido, recalcitrante, dulce, se ahoga el tiempo con la historia,
y se deshacen los castillos en el cuello de las copas
que reducen tu ser a un puro y amargo movimiento de otoño en el vino.

Aves nocturnas se escuchan llorar,
a lo lejos,
traicionando sus propias creencias.
 

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